LICOR DE CREMA DE DULCES DE MEDINA SIDONIA
Tres dulces. Una crema. Toda una historia.
Hay lugares que se recuerdan por sus monumentos, por sus calles o por sus paisajes.
Y hay lugares que también se recuerdan por su sabor.
Medina Sidonia pertenece a ambos.
Ciudad trimilenaria, levantada sobre siglos de historia y culturas, Medina Sidonia conserva un extraordinario patrimonio monumental, pero también otro patrimonio que no se contempla: se saborea.
Una tradición repostera transmitida durante generaciones que ha convertido el dulce en una de las grandes señas de identidad de la ciudad.
De esa historia nace nuestro Licor de Crema de Dulces de Medina Sidonia.
Un único licor en el que se encuentran tres de los sabores más representativos de la repostería asidonense:
el Alfajor, la Torta Parda y el Amarguillo.
Tres dulces históricos.
Tres formas de entender nuestra repostería.
Unidos por primera vez en una misma crema para contar, a través del sabor, la historia de Medina Sidonia.
CUANDO TRES HISTORIAS SE ENCUENTRAN



UNA BOTELLA QUE TAMBIÉN CUENTA MEDINA
El homenaje a Medina Sidonia no termina en el interior de la botella.
También está en su exterior.
La imagen de este licor parte de una ilustración diseñada por Manuel Carabias, en la que se representan algunos de los elementos y monumentos más característicos de Medina Sidonia.
La botella se convierte así en un pequeño recorrido visual por la ciudad.
Una forma de unir dos de sus grandes riquezas:
su patrimonio y su gastronomía.

Queremos que quien tenga la botella entre sus manos no vea únicamente un licor.
Queremos que descubra Medina Sidonia.
Sus monumentos.
Sus calles.
Su historia.
Sus obradores.
Sus aromas.
Y sus dulces.
Por eso, cada botella pretende convertirse también en un recuerdo de Medina Sidonia, en un producto para disfrutar, compartir o regalar.


